Luchas Obreras

Desde los Comités para la Unidad Obrera (CUO) de Gran Canaria denunciamos la sentencia de los juzgados de Logroño que recientemente ha condenado con penas de cárcel a los compañeros Jorge y Pablo, militantes de CNT de La Rioja por ejercer su derecho a Huelga, durante la jornada de Huelga General del 14N de 2012.

Desde hace 100 días, 150 carter@s de las Hauts-de-Seine (distrito parisino) luchan contra la deshumanización del servicio público. 

Desde el 26 de marzo de 2018, cerca de 150 carter@s de varias oficinas de correos de las Hauts de Seine están en huelga indefinida.

Se pusieron en huelga en primer lugar para impedir el despido de uno de los suyos, Gael Quirante, cartero y delegado sindical.

¡Solidaridad con la compañera Elena Nasco y las trabajadoras/es de Dinosol!

En 2017, durante la lucha de las y los trabajadores de la empresa de supermercados Dinosol en Canarias (HiperDino) por su convenio colectivo, la compañera Elena Nasco, del comité de empresa de los centros en la isla de La Palma, y delegada de CCOO, fue sancionada con suspensión de empleo y sueldo durante 60 días por dar su opinión sobre la empresa. Lo que sirvió a la empresa para impedir su actividad sindical y sus tareas como representante de sus compañeros/as en el centro de trabajo, intentando así debilitar la lucha por un lado y lanzar un mensaje de advertencia y amenaza a través de las sanciones.

Desde  los  Comités para la Unidad Obrera en l’Alacantí mostramos toda nuestra solidaridad y apoyo a los compañeros sindicalistas presos, militantes de la CNT de la Rioja.

La inocencia de Pablo Alberdi y Jorge Merino es un hecho más que probado durante el Juicio, su delito no fue otro que el de luchar contra los abusos de la patronal, acudir a manifestaciones en su tierra, combatir las reformas laborales realizadas en contra del pueblo trabajador, ser parte activa de la lucha de la clase trabajadora contra el capitalismo y el de estar presentes y activos en la Huelga General del 14N de 2012.

Los trabajadores domésticos constituyen una parte considerable de la fuerza de trabajo en empleo informal y se encuentran entre los grupos de trabajadores más vulnerables. Trabajan para hogares privados, con frecuencia sin condiciones de empleo claras, sin estar registrados, y excluidos del alcance de la legislación laboral.

En la actualidad, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) existe al menos 67 millones de trabajadores domésticos en el mundo, sin incluir a los niños trabajadores domésticos, y esta cifra crece a un ritmo constante en los países desarrollados y en desarrollo. Aunque un número considerable de hombres trabaja en el sector – con frecuencia como jardineros, chóferes o mayordomos – sigue siendo un sector donde predominan las mujeres: 80% de todos los trabajadores domésticos son mujeres. Sus labores pueden incluir tareas como limpiar la casa, cocinar, lavar y planchar la ropa, cuidar de los niños, de los ancianos o de los miembros enfermos de la familia.

La realidad es que en muchos de nuestros hogares y seres queridos reciben servicios y cuidados básicos de estos 67 millones de trabajadores domésticos en todo el mundo; no obstante, con frecuencia son víctimas de varias formas de violencia y acoso, explotación y coacción, en particular abuso verbal y violencia sexual, que en ocasiones pueden provocarles la muerte.