Alacantí

El sector de la hostelería es uno de los sectores laborales donde más precariedad y explotación laboral existe, pero dentro del mismo, las camareras de habitación de hotel tienen una situación que, si cabe, podemos definir como límite.

Disponible la 2ª edición del Boletín de Educación Nº 6 - 2ª Edición.

La implicación de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) en la educación

En la mayoría de los coles la implicación del Ampa es meramente instrumental, a través de la cual se ponen en marcha actividades extraescolares, se consiguen subvenciones para el centro, se organizan festivales, partimos castañas y/o se apoya en actividades caritativas. Asimismo, se moviliza a madres y padres para reivindicaciones como la jornada continua. En la inmensa mayoría de las ocasiones, al Ampa se le informa, pero se la excluye, de la toma de decisiones importantes con repercusión en la educación de nuestras hijas e hijos. ¿Es esa la labor que como madres y padres queremos desempeñar en un AMPA? ¿Es eso lo que nuestras hijas e hijos necesitan?

 

Como cada año la Plataforma de lluita contra les retallades organizó una marcha previa al 1º de Mayo. A las 11 h del 22 de Abril dio comienzo la misma, donde se recorrieron los barrios obreros de La Florida y Ciudad de Asís, denunciando la situación de precariedad y deterioro que sufren nuestros barrios y llamando a la unidad de la clase obrera ante las agresiones del capital.

LAS ACOMPAÑANTES EN EL TRANSPORTE ESCOLAR.

Cuando dejamos a nuestros hijos e hijas en el autobús camino del colegio, vemos como una persona se encarga de ellos.  Y normalmente la vemos feliz, llamando a cada uno por su nombre, sin embargo, detrás de esa profesionalidad hay una situación de semi explotación clara –vuelve a ser el colectivo de mujeres el más afectado, contratos parciales, pago por horas..-.  A estas personas, acompañantes escolares, las han maltratado un poco más cada año, pese a que su salario sale en la concesión del transporte escolar que hace la Generalitat.   En dicha concesión, se establece un salario para las acompañantes de 50 euros al día.  Pero las empresas que las contratan, les modifican sus rutas y les reducen la jornada para pagarles menos, y en consecuencia ganar ellos más sin hacer nada.  A las acompañantes, en lugar de pagarles una jornada de trabajo, les pagan el tiempo que están con los niños dentro del autobús, como si fuesen capaces de teletransportarse hasta la primera parada o si una vez que han llegado al colegio no tuviesen que volver a su punto de origen.   Les pagan por ese tiempo, es decir, una hora y media, o dos horas, 10 o 20 euros.  Un claro robo en nuestra cara.