Desde el inicio de la crisis sanitaria en marzo de 2020, Gobierno, Patronal y Sindicatos no tardaron mucho en ponerse de acuerdo en facilitar los Expedientes de Regulación de Empleo y, como estábamos todos jodidos, se decidió que los controles fueran mínimos, cuando los hubiera.   Como la crisis fue prolongándose en el tiempo, del mismo modo se fueron ampliando los ERES, dando una clara imagen de solidez y compromiso con el empleo del Gobierno, Patronal y Sindicatos, un triunvirato feliz.

Desde los Comités para la Unidad Obrera no queremos negar este compromiso que firmaron el 11 de mayo de 2020 con una duración hasta el 30 de junio y han ido prorrogando en multitud de ocasiones. La última vez, hace unos días, hasta el 28 de febrero de 2022, es decir, llevaremos 2 años de ERTES, por los que han pasado más de cuatro millones de trabajadoras y trabajadores.

 Desde los CUO nos preguntamos cómo es posible que la misma Patronal que se niega a incrementar el salario mínimo medio euro al día, sea capaz de poner su firma tan rápido en un documento de un gobierno al que tacha de Social Comunista. Y la respuesta que nos damos es igual de rápida que su firma. Porque ganan y el acuerdo les beneficia y mucho.

 Es cierto, y no lo vamos a negar, que estos ERES han salvado la situación de muchas familias, que de otro modo hubiesen ido al paro o a un ERE igual, pero consumiendo el desempleo. Eso es innegable. Una trabajadora o trabajador percibe un 70% de la base reguladora de los últimos 180 días con un tope de 1.153 euros, es decir, todo lo que la persona en ERE cobrase por encima de esa cantidad lo dejará de cobrar. Mientras el empresario puede ir amoldando la realidad de su empresa al volumen de negocio, sabiendo que tiene en el armario a una plantilla dispuesta cuando él quiera.

Por otra parte, el acuerdo Social en Defensa del Empleo mantiene la exoneración de las cuotas a la Seguridad Social para las empresas en ERTE, exoneración, es decir no pagar las cuotas de la seguridad social.   El nuevo acuerdo obliga a realizar formación si quieren tener más bonificaciones en su cuota a la seguridad social que llegará al 80% si se imparten entre 30 y 40 horas, salvo para empresas de menos de 10 que no tienen obligación de realizar formación.  En definitiva, con una semana de formación a la que estaremos obligados pese a estar en situación de ERTE, se ahorran un 80% de las cuotas a la seguridad social, y después nos dicen que no se pueden pagar las pensiones.

 Y no dejamos de ser conscientes que hay multitud de empresas que abren con menos personal del necesario, lo que es un ajuste de plantillas encubierto en un ERE, o realizando contrataciones nuevas y más baratas en lugar de sacar a personas del ERTE, incluso obligando a realizar horas extras a una parte de la plantilla mientras el resto sigue en ERTE. Todo va unido, su beneficio y nuestra crisis.

 Pero los ERES no son siempre como consecuencia de la crisis sanitaria, que va, en muchas ocasiones son por organización de la empresa y para garantizarse más beneficios empresariales, como los que se están realizando o ya están cerrados en VODAFONE con más de 500 personas, ORANGE, 400, el SABADELL con 1800, UNICAJA con 1000, CAIXABANK con 6500, BBVA casi 3000, o el SANTANDER con 3122. Estos ERES que se cerrarán con ACUERDO con los sindicatos mayoritarios empobrecerán no solo a las plantillas de estas empresas, también al resto de la clase obrera.

 Con estos ERES ACORDADOS, se pierden trabajadores con derechos y salarios altos para cambiarlos por teletrabajo, gana la Patronal.   Pero no solo eso, las personas perdemos puntos de atención personal, todo lo tenemos que hacer con cita previa o por internet, y muchas personas ni tienen ni saben usar las nuevas tecnologías.   Y lo que es más grave, el Estado, es decir todos, pagamos años de desempleo y ayudas a personas que tenían un empleo en empresas que ganan millones de euros de beneficio.

 Desde los Comités para la Unidad Obrera, consideramos que cada Expediente tiene que ser negociado y visado por las plantillas, ya basta de negociar en despachos y luego nos comuniquen la decisión.  La experiencia nos dice que un ERE es la antesala de un despido si no hay lucha obrera que lo respalde.

 En los ERES como en el casino, si no hay participación de las plantillas, LA BANCA O LA PATRONAL, siempre ganan.

 

Vicente Alcaraz

Comités Unidad Obrera L’Alacanti